TMB prueba en la parada de metro de Can Cuiàs una innovadora puerta automática vertical

Barcelona 5-6-2019 / La estación de Can Cuiàs, en Montcada i Reixac, de la línea 11 del Metro se ha convertido en la primera del mundo que ha puesto en funcionamiento, de manera experimental, un conjunto de puertas de andén verticales. Se trata de una solución innovadora que aumenta la seguridad y el confort de los pasajeros.

La prueba piloto iniciada en mayo es fruto de la colaboración entre TMB y un conglomerado de empresas e instituciones tecnológicas de Corea del Sur encabezado por STraffic. Se ha puesto en marcha en un de los dos andenes de la estación de Can Cuiàs, en el área metropolitana de Barcelona.

 

Las puertas de andén verticales (VPSD, por sus siglas en inglés) suponen una alternativa a las puertas de andén de movimiento horizontal que ya están instaladas en las líneas automáticas 9/10 y 11 del metro de Barcelona, ​​así como en otros metros del mundo. Consisten en una estructura vertical fija con unas guías por donde se deslizan dos paneles rígidos transparentes con un funcionamiento similar al de una persiana: se despliegan hacia abajo para establecer una barrera física de cerca de 160 centímetros de altura entre el tren y el borde el andén, o se pliegan hacia arriba para dejar pasar los viajeros que entran y salen del tren. Están concebidas para un accionamiento automático, sincronizado con el paso de los convoyes.

Múltiples ventajas

En comparación con las puertas deslizantes horizontales, las verticales presentan la ventaja que ofrecen espacios de paso mucho más anchos, superiores a los 7 metros, y, por tanto, no es necesario que los trenes hagan paradas de alta precisión, ni que todos los trenes tengan exactamente la misma distribución de puertas. Por este motivo son adecuadas para una gran variedad de líneas, incluso las que combinan trenes de series diferentes, como ocurre en algunas del metro de Barcelona.

Estos son algunos de los atributos destacados de las puertas verticales: se instalan más rápidamente y con más facilidad que las puertas horizontales, lo que reduce los requisitos de refuerzo estructural y las afectaciones al pasaje durante la instalación, y tienen un coste de mantenimiento inferior, gracias a que tienen menos cantidad de elementos mecánicos.

Para la prueba piloto en el metro de Barcelona ha elegido la línea 11, que anteriormente ya ha sido banco de pruebas de otras innovaciones. Fue construida y puesta en servicio en 2003 como convencional, y convertida posteriormente en línea automática. En este sentido, en 2008, la estación de Can Cuiàs fue la primera del territorio español que dispuso de puertas de andén automáticas, antes de que se implantara la circulación sin conductor en la mayoría de la línea en 2009.

 

Test de fiabilidad e integración

En la misma estación de Can Cuiàs, pero en el andén de la vía 1, que normalmente no se utiliza para el tráfico de pasajeros, se han montado dos módulos de puertas automáticas verticales de STraffic. Sobre estos equipos se harán, de manera sucesiva y durante al menos seis meses, las pruebas de fiabilidad e integración operativa y, si son favorables, las de funcionamiento comercial con pasajeros. Los trenes de la línea 11 que intervendrán en las pruebas, de la serie 500, son composiciones de dos coches con capacidad para unas 300 personas.

Las prestaciones que se espera comprobar suponen, en primer lugar, un beneficio para los usuarios, ya que la separación física entre el espacio de espera y el de circulación de los trenes incrementa la seguridad personal, especialmente en el caso de aglomeraciones.

Para la operación, el hecho de eliminar el riesgo de caídas y intrusiones en las vías supone también un plus de seguridad y fiabilidad en el servicio. Otra ventaja podría ser la facilidad de automatizar la maniobra de cambio de sentido al final de la línea, lo que conlleva una reducción del tiempo y una mejora de la frecuencia de paso.

Fotos: TMB

Contacto: barcelonaaldia21 (arroba) gmail.com

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