El gobierno municipal deniega que se construya el Museo Hermitage en la Nueva Bocana del puerto

28-1-2020 / El Gobierno municipal ha hecho públicos los cuatro informes técnicos elaborados por expertos independientes sobre la idoneidad de instalar una franquicia del Museo Hermitage en el ámbito de la Nova Bocana. Los cuatro desaconsejan o cuestionan la idoneidad del proyecto y su ubicación.

Los estudios se encargaron a un grupo de profesionales creado a raíz de la modificación del Plan Especial de la Nueva Bocana aprobada el pasado mandato, que incorpora el uso cultural en el espacio del edificio central e indica que es necesario el visto bueno municipal a cualquier proyecto cultural que se quiera implantar.

 

Para tomar la decisión, el equipo de Gobierno ha tenido en cuenta los cuatro estudios realizados por el grupo de expertos. En concreto, el de movilidad, elaborado por la consultora INTRA; el de urbanismo, hecho por los profesores de la UPC Maria Rubert de Ventós y Álex Giménez; el de viabilidad económica, encargado a Eureca, y el cultural, de Josep Ramoneda. La presentación de los documentos ha corrido a cargo de los tenientes de alcaldía Janet Sanz y Joan Subirats.

En cuanto a los informes de movilidad y urbanístico, se plantean riesgos en cuanto al emplazamiento propuesto. Situar el museo en un callejón sin salida como el que conforma el espacio de la Nueva Bocana puede dejarlo aislado y con dificultades de accesibilidad y de acceso con el transporte público. Y puede saturar aún más el paseo de Joan de Borbó, que sería la única vía de llegada y a día de hoy ya está congestionada y soporta una fuerte presión turística.

Tampoco se ve óptimo instalar el museo en el frente marítimo, teniendo en cuenta la fragilidad de la zona ante situaciones climáticas adversas, y se ve preferible recuperar edificios existentes en lugar de crear un gran edificio nuevo para acoger el Hermitage.

En cuanto al informe económico, se pone en duda la estructura organizativa basada en una fundación sustentada en una empresa de carácter inmobiliario y otra de cultural. No está claro, dice el documento, que esta articulación cumpla la Ley de Museos catalana, que especifica que los museos deben ser entidades sin ánimo de lucro.

Aparte, se consideran demasiado optimistas las previsiones de visitantes que se hace -850.000 visitantes el primer año, tantos como el Museo Picasso-; se echan de menos en la plantilla figuras necesarias tales como conservadores, y se cuestiona el hecho de que los visitantes tengan que pagar la entrada entera, lo que no cumple la función social que se supone a un museo cultural.

 

Finalmente, del análisis del informe cultural (clicar aquí) se desprende que en la propuesta actual no existe la solidez que aportaba el proyecto inicial de museografía ideado por Jorge Wagensberg, que vinculaba el arte y la ciencia. Así, el museo tendría un carácter de franquicia y de receptor de obras de fuera que no reforzaría el potencial cultural de la ciudad.

Por todo ello, Janet Sanz ha explicado que el Gobierno municipal no ve oportuno desarrollar e implementar el Museo Hermitage en la Nova Bocana. «Ningún informe es positivo. Vienen a identificar con más insistencia las dudas que desde la ciudad ya habíamos señalado», dijo. A la vista de los documentos, el equipo de Gobierno traslada a la Autoridad de Barcelona que no puede autorizar la propuesta.

No obstante, el Ayuntamiento se abre a analizar las reformulaciones del proyecto que puedan hacer los promotores a partir de las cuestiones que indican los informes. «Este proyecto es de iniciativa privada, y evidentemente estudiaremos cualquier otra propuesta y la analizaremos como cualquier otro de los proyectos privados que nos llegan», añadió Sanz.

Foto: Solar en el que se proyectaba construir el museo, cerca del Hotel W / Barcelonaaldia.com

Contacto: barcelonaaldia21 (arroba) gmail.com

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